Consejos para reservar pensiones en el Camino de la ciudad de Santiago en temporada alta
Hay días en el Camino en los que el cuerpo pide algo más que una litera. Tras veinte o treinta kilómetros, una ducha caliente sin prisa, una toalla mullida y una habitación sosegada valen oro. Dormir en una pensión en el Camino de Santiago, sobre todo en julio, agosto o Semana Santa, requiere un tanto de estrategia. La oferta es extensa en tramos populares, pero la demanda se dispara y los desvíos por carencia de cama pueden incorporar horas o frustración a la etapa. Con al